LA BÚSQUEDA

Todos buscamos algo. Todos quisiéramos encontrar una varita mágica que resolverá nuestros problemas, que aclarara nuestras dudas, que nos diera la paz  y el contento. En esta búsqueda nos hemos topado con toda clase de  farsantes y timadores, con merolicos y charlatanes, con vendedores de mentiras que niegan la realidad del bien y del mal. Sufrimos con frecuencia fraudes de toda índole, pero sobre todo, fraudes espirituales. En ocasiones, caemos en manos de comerciantes  que prometen la paz y el contento  a cambio de nuestro dinero. El secreto de la paz y el contento interior está precisamente dentro de nosotros mismos. Si buscamos  la verdad, la encontraremos especialmente si somos sinceros y humildes. La paz y el sosiego que tanto anhelamos, serán logrados al sabernos amados y aceptados por nuestro Hacedor que pensó precisamente en cada uno de nosotros para darnos un lugar especial en una eternidad gloriosa. Si compartimos nuestros bienes, éstos se acrecentarán. Si damos amor, éste se te regresará multiplicado. Si somos conciliadores y pacíficos, viviremos en armonía.